Fofisanos en potencia

miércoles, 10 de junio de 2015

De Gordinsano a Fofisano

Hacía tiempo que no escribía. Usé el blog con anterioridad como válvula de escape, como modo de desahogo en un momento de soledad interna. Lo superé. Lo he superado, aunque hay días en los que una sensación de rencor aún me recorre el cuerpo cuando tengo alguna reminiscencia de tiempos pasados. 
Supongo que es normal. Algo así ha de impactar de alguna manera y a mí me consumió durante un tiempo. (Quien quiera saber de qué hablo, que se pase por un blog llamado "No sin mis trapos", y conocerá mejor los detalles de esa historia de superhéroes, muñecas y superación personal)
Tanto me consumió que me quedé en los huesos. Yo mido 1,73 cm, con 75 kg me siento grácil y ligero cual gacela. Pues en esa ocasión, hará unos 3 años y medio, me quedé en 69 kg, vamos, que cuando iba de negro, si me apoyaba en una pared, la gente pensaba que se estaba agrietando...
Afortunadamente, gracias al apoyo de la gente que me quiere, me fui estabilizando anímicamente y volví a quedarme en un peso óptimo.
Dicen que la felicidad engorda, pues yo en estos 3 años y medio, he sido el más feliz del mundo. Cambié de aires, me volví a rodear de mis amigos de verdad y empecé a compartir mi vida con la mujer que tiene gran parte de culpa que me haya vuelto a convertir en Pepe Pótamo, porque me hace realmente feliz. Tan feliz me hace, que he llegado a los 103 kg. Una barbaridad, un récord impensable, y menos después de haber realizado un esfuerzo con anterioridad para rebajar unos 35 kilos. Pensaba que no me vería de nuevo en este traje de grasa, pero...así estoy ahora, con cierto disgusto me miro en el espejo, en las fotos...me cuesta verme, la verdad. Así no me gusto. Por eso he decidido volver a escribir, para ir contando mi lucha con la báscula y para ir explicando, a quien quiera leer estas palabras, cómo va mi lucha interna.
Esta semana he vuelto a coger lápiz y libreta y he reanudado el lento proceso de la dieta Garaulet, la reeducación alimentaria que me hizo ponerme en mi peso y que he ido deseducando progresivamente. He de volver a perder peso comiendo de todo, que es lo que más me gusta. Porque comer...comer me gusta, pero he de volver a hacerlo con moderación.

En fin, aquí empieza mi periplo contra mí mismo. No quiero llegar a ser un esqueleto con pellejo, me conformo con pasar de Gordinsano, que es como estoy ahora, a Fofisano, que está de moda.

"Miro al suelo y es normal que me deprima,
cada vez tengo más gorda la barriga...
Uuuuuuuh, ya no me veo la Pisha" 
Mojinos Escozíos (Ya no me veo la Pisha)

No hay comentarios:

Publicar un comentario